Poesia

Tango saudade

Un ángel no cae de la escalera;
Y tu trepas por todas partes,
Tu yaces un tiempo recostada y, después
De nuevo, tendida, en los sobracos afeitados
Has traido olor de muerte.

Las calles has traido,
La pista de baile estalla de todo, polvo de béton
Y ramos marchitos; alcohol
En rafia chamuscada.

Entretanto, en el bar,
El mescal se acabo, tu quieres lo ultimo:
La botella está vacia, el gusano está duro
Y resistente, tu lo comes y hay solo
Espuma entre il rabillo del ojo y
El giro tenso de tu garganta.

Querida, las fronteras son peligrosas.

Ah, vamos. Pellizcas al muerto en el pulso.
Lleva una camisa de moaré,
La vestidura de Nessos. La muchacha
En piel de serpientes roja gira la colilla ahora
Como una espuela negra. El bandoneon
Mete la lengua caliente bien honda
En tu oido.

Desaparecer en el aire de la tarde
En una vision de acero y cristal,
Una mano que es más cortante que
Tus palabras odiosas.

En algun sitio alguien está sentado
En un rincon negro y sube el ritmo.

Todavia queda espacio.
Todavia queda cuerpo.
Dolor, de la izquierda
– igual al cuchillo que
ondea como una bandera –
pasa al corazon.

Baila conmigo, no me dejes temblando
En el rayo de la eternidad.
Te levanto, solo un poco, de los pies,
Estás un tiempo en contratiempo.
©Stefan Hertmans,
Antologia de poemas, Calima Ediciones, Palma de Mallorca 2002

Trad. José Luis Reina Palazon
(revision Bart Vonck)

——————————————————————————–

Tango saudade

Un ángel no cae de la escalera;
Y tu trepas por todas partes,
Tu yaces un tiempo recostada y, después
De nuevo, tendida, en los sobracos afeitados
Has traido olor de muerte.

Las calles has traido,
La pista de baile estalla de todo, polvo de béton
Y ramos marchitos; alcohol
En rafia chamuscada.

Entretanto, en el bar,
El mescal se acabo, tu quieres lo ultimo:
La botella está vacia, el gusano está duro
Y resistente, tu lo comes y hay solo
Espuma entre il rabillo del ojo y
El giro tenso de tu garganta.

Querida, las fronteras son peligrosas.

Ah, vamos. Pellizcas al muerto en el pulso.
Lleva una camisa de moaré,
La vestidura de Nessos. La muchacha
En piel de serpientes roja gira la colilla ahora
Como una espuela negra. El bandoneon
Mete la lengua caliente bien honda
En tu oido.

Desaparecer en el aire de la tarde
En una vision de acero y cristal,
Una mano que es más cortante que
Tus palabras odiosas.

En algun sitio alguien está sentado
En un rincon negro y sube el ritmo.

Todavia queda espacio.
Todavia queda cuerpo.
Dolor, de la izquierda
– igual al cuchillo que
ondea como una bandera –
pasa al corazon.

Baila conmigo, no me dejes temblando
En el rayo de la eternidad.
Te levanto, solo un poco, de los pies,
Estás un tiempo en contratiempo.

©Stefan Hertmans,
Antologia de poemas, Calima Ediciones, Palma de Mallorca 2002

Trad. José Luis Reina Palazon
(revision Bart Vonck)

Comments are closed.